jueves, 18 de agosto de 2016

Conmemoración del Hallazgo y Funerales de los Ejecutados Políticos Caravana de la Muerte Copiapó

Copiapó 03 de agosto 2016
José Manuel Gutiérrez  Bermedo



Al conmemorarse 26 años desde que fuera encontrado la fosa común con los restos de 13 de las 16 personas ejecutadas por la nefasta Caravana de la Muerte, familiares y amigos de los ejecutados realizaron una sentida velatón tanto en el frontis del Regimiento Militar de Copiapó, como de la Intendencia y finalmente en el memorial que recuerda a los compañeros en el cementerio general.
El 1 de agosto de 1990 marcó profundamente a los oriundos de Copiapó al encontrar los cuerpos de 13 personas que fueron víctimas de la Caravana de la Muerte y al poder constatar además la forma alevosa y criminal con que fueron masacrados. Lejos de presentar evidencias de fusilamientos, los restos evidenciaban la acción de corvos y de otras formas de torturas destinadas a producir el máximo dolor y una muerte lenta.


De acuerdo a los expertos la muerte por cortes de corvos en el estomago puede generar una agonía de más de 6 horas, por lo que al menos dos de los ejecutados fueron enterrados vivos.
Asimismo, los compañeros presentaban rastros de torturas salvajes que horrorizaron a la comunidad copiapina y dejaba de manifiesto el nivel de psicopatía de los criminales.
A 26 años de que los familiares de 13 de las víctimas pudieran dar una debida sepultura, Angélica Palleras, miembro de la Agrupación y hermana de Adolfo Palleras, ejecutado por la Caravana, señala… “La lucha por el establecimiento de la Verdad y la Justicia está muy mal… estamos en crisis porque por un lado esta crisis la comenzó la presidenta de la república con un decreto de beneficios penitenciarios que le da permiso permanente y progresivo a los presos por crímenes de lesa humanidad que incluye todo lo que nosotros sabemos, torturas, muertes, inhumación ilegal; a todo ese tipo de criminal le da el beneficio por tener edad avanzada y enfermedades de la vejez en circunstancias de que ellos desde el interior de Punta Peuco están haciendo proclamas en contra de la sociedad que defiende los derechos humanos y están diciendo que mataron perros marxistas y que lo volverían a hacer”.

Con el rostro asqueado frente a la nueva afrenta que sufren los familiares, la hermana de Adolfo Palleras agrega y explica “la presidenta dio el pie para que el parlamento, el senado expidiera una serie de proyectos de ley que beneficia a los presos de edad mayor, por su edad, por salud. Incluso hay un proyecto presentado por senadores de la UDI que quieren que se cambie los términos crímenes de lesa humanidad y genocidio por otros. Ellos están en una campaña de la impunidad para sacarlos, es inentendible porqué ahora. Bueno para nosotros la única justificación que hay es que los juicios se están cerrando y es la última carta que ellos tienen, la última carta de la impunidad, ellos están viejos y no quieren que sean castigados. El Estado está defendiendo a esos criminales y los sigue defendiendo. Tendremos que pensar entonces que el Estado chileno es un Estado genocida”.
En la querella por los crímenes cometidos por la Caravana de la Muerte en Copiapó recientemente se cerró la segunda instancia, pasando entonces a la Corte Suprema: La segunda instancia condeno a 15 años de cárcel a cada uno de los miembros de la comitiva militar, mientras que a los criminales locales involucrados les dieron entre 13 y 12 años y tres de los enjuiciados salieron absueltos, fallo que determinó la apelación de todas las partes por lo que la Corte Suprema deberá determinar si se mantiene o no la resolución de la segunda instancia. Los militares absueltos adujeron ser muy jóvenes al momento de los oprobiosos hechos.



Respecto de la verdad, Angélica Palleras sentenció enfáticamente “El final del juicio no hace otra cosa que mantener la versión militar de muertes por fusilamientos lo que significa que se justifican y el ejército no les puede hacer un juicio militar cosa que debería ser porque los compañeros estaban prisioneros y no está permitido que los mataran como los mataron. Podrían incluso haberlos fusilado, lo que ya es un crimen penado por la ley, pero de la manera que lo hicieron es mucho peor y con la mentira montada se evitan el juicio militar”.









TEXTO Y FOTOS: José Manuel Gutiérrez Bermedo