lunes, 18 de octubre de 2010

16 de octubre - Conmemoración del crimen de la Caravana de la Muerte en La Serena

David Maturana Céspedes

Categorías: Medios regionales

Emotiva conmemoración de ovallinos asesinados por la caravana de la muerte

OvalleHoy - 17 Octubre 2010 - 1:46pm
En la Alameda se efectuó un acto artístico, político y cultural, organizado por la Agrupación de Familiares de ejecutados políticos y la CUT- Limarí, en el cual participaron todas las colectividades de la Concertación, el Partido Comunista y sus organizadores, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos.

Es un día especial para Ovalle. Sobretodo para quienes guardan en su memoria un recuerdo doloroso: el paso de la Caravana de la Muerte, que dirigía Sergio Arellano Stark.

La comuna lloró la partida de 5 personas inocentes, que fueron asesinados luego del fatídico recorrido que efectuara el helicóptero Puma por gran parte del país, el año 1973. En la región en total fueron 15 víctimas fatales.

Con el “Acto por la vida y la justicia” centenares de personas recordaron a Pedro Hipólito Cortés Álvarez, Jorge Jordán Domic, Gabriel Vergara Muñoz, Oscar Armando Cortés y Marcos Barrantes Alcayaga.

La organización estuvo a cargo de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, y los partidos Comunista y Socialista; no obstante, se contó con la presencia de representantes de todas las corrientes de la Concertación, en las que se incluyen en PRSD, el PPD y la Democracia Cristiana.

La jornada tuvo un fuerte componente artístico y cultural, con la presentación de agrupaciones de baile, grupos musicales como Anta-Kari, Vientos del Pueblo, Patricio Carvajal y Osar Sánchez. Además, se contó con la presencia del cantautor nacional Francisco Villa.

Centenares de personas llegaron hasta el sector del Espejo de Agua de la Alameda, y pudieron presenciar las intervenciones de la presidenta nacional de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Alicia Lira, la presidenta local de esta organización, Dora Cortés, y de la Alcaldesa de Ovalle, Marta Lobos.

Lira hizo hincapié en “la participación que tenemos en la conmemoración de los 37 años del paso de la Caravana de la Muerte por la región, que cobró la vida de 15 personas, que fueron ejecutados sin entrega de restos, y sólo el año ’98 en el cementerio de La Serena se encontraron a muchos de ellos. Esto se realiza en el marco del día nacional del ejecutado político, que es el 30 de octubre, y que se promulgó el año pasado por las demandas de las agrupaciones a nivel nacional”.

La representante nacional explicó que “se han presentado 203 querellas a nivel nacional, y que el 29 de octubre vamos a presentar 150 querellas más, por todos los ejecutados y la negligencia del Estado que no presentó asesoría jurídica, ni se hizo parte en las demandas por la muerte de 1164 mujeres, niños y jóvenes, quienes fueron asesinados, y que sus ejecutores gozan de las más absoluta impunidad”.

En tanto, la edil Lobos recordó “el duro momento que nos tocó vivir en La Serena, cuando estábamos junto a familiares de ejecutados políticos exigiendo a las autoridades que pudiesen saber donde se encontraban sus familiares, fue así que nos conocimos, cuando ellos pedían justicia y querían saber donde estaban los cuerpos, pudimos encontrarlos y darles una sepultura digna. Ese fue un momento muy importante en mi vida, el poder compartir con estas familias que habían pasado muchos años de calvario, sin saber el destino de los suyos. Esta fue una crueldad tremenda de la dictadura, y el mensaje que hoy debemos dejar es que nunca más en Ovalle y en Chile vuelva a ocurrir esto, y que no nos olvidemos de lo que pasó”.

Por su parte, Dora Cortés señaló que “otros años hemos tenido actos mucho más sencillos y hoy se nos ha sumado el apoyo de la alcaldesa Marta Lobos y el municipio, más partidos políticos y organizaciones sociales. Estoy contenta que el recuerdo de nuestros compañeros caídos aun siga vigente pese a que han pasado 37 años. Estamos con la idea de formar un gran referente de izquierda, que haga frente a la defensa de los derechos de los trabajadores y a este gobierno de derecha”.



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domingo, 17 de octubre de 2010

Con romería recuerdan la Caravana de la Muerte en Copiapó

Publicado el 17/10/2010 03:52:00

Diario Chañarcillo de Copiapó

sábado, 16 de octubre de 2010

17 de octubre - Masacre de la Caravana de la Muerte en Copiapó

VERDAD Y JUSTICIA
PARA LAS VÍCTIMAS DE LA
CARAVANA DE LA MUERTE EN COPIAPÓ



;Adolfo Palleras Norambuena 

















ADOLFO PALLERAS NORAMBUENA.
26 años. Comerciante. Presidente de la Junta de Vecinos del Campamento de Pobladores Arnoldo Ríos. Dirigente Regional del Movimiento de Pobladores Revolucionarios, MPR. Militante y Vocero del MIR en Copiapó. Fue llamado por bando militar y detenido en la clandestinidad, llevado al Regimiento donde fue torturado y luego trasladado a la cárcel local. Desde allí fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.



Agapito Carvajal González




















AGAPITO CARVAJAL GONZÁLEZ.
32 años. Funcionario Público. Militante del Partido Socialista. Fue detenido en su domicilio y llevado al regimiento de Copiapó, donde estuvo recluido hasta la llegada de Arellano Stark y su comitiva. Fue masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.




Alfonso Gamboa Farías



ALFONSO GAMBOA FARÍAS
35 años. Profesor de la Escuela Normal de Copiapó y Director de Radio Atacama. Militante del Partido Socialista. Al presentarse ante carabineros por ser requerido en bando militar, fue detenido y llevado al regimiento, donde fue torturado y luego trasladado a la cárcel local. Desde allí fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  














Atilio Ugarte Gutiérrez


ATILIO UGARTE GUTIERREZ
25 años. Técnico en Construcciones Metálicas y estudiante de Ingeniería en Minas en la Universidad Técnica del Estado de Copiapó. Militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR. Fue detenido en su casa y llevado al Regimiento, luego a la cárcel local donde fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en lamadrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  















Benito Tapia Tapia
BENITO TAPIA
32 años. Empleado de COBRESAL, actual División Salvador de CODELCO. Dirigente Nacional de los Trabajadores del Cobre y miembro del Comité Central de las Juventudes Socialistas. Fue secuestrado el 17 de octubre por miembros de la caravana de la muerte y llevado al Regimiento de Copiapó donde fue torturado y ejecutado en la madrugada del 18 de octubre de 1973. Su cuerpo no fue entregado a sus familiares, por lo que se encuentra hasta hoy desaparecido, en situación de secuestro permanente.  














Edwin Mancilla Hess


EDWIN MANCILLA HESS.
21 años. Estudiante de Pedagogía y Presidente del Centro de Alumnos de la Escuela Normal de Copiapó. Secretario Regional del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR. Fue llamado por bando militar y detenido en la clandestinidad, llevado al Regimiento donde fue torturado y luego trasladado a la cárcel local. Desde allí fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  















Fernando Carvajal González


FERNANDO CARVAJAL GONZÁLEZ
30 años. Empleado particular. Militante del Partido Socialista. Fue detenido en su domicilio y llevado al Regimiento de Copiapó donde fue torturado y luego trasladado a la cárcel local. Desde allí fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.















   Jaime Sierra Castillo


JAIME SIERRA CASTILLO
27 años. Locutor y Comunicador Social de la Radio Atacama. Militante del Partido Socialista. Fue detenido el 20 de septiembre en su domicilio y llevado al Cuartel de Investigaciones, luego al Regimiento de Copiapó, donde estuvo recluido hasta la llegada de Arellano Stark y su comitiva. Fue masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  















Leonello Vincenti Cartagena


LEONELLO VINCENTI CARTAGENA
33 años. Profesor de Física en la UTE de Copiapó. Secretario Regional del Partido Socialista. Fue detenido por militares y llevado al Regimiento donde fue torturado y luego trasladado a la cárcel local. Desde allí fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  

















Leopoldo Larravide López
LEOPOLDO LARRA1 años. Estudiante de Ingeniería en Minas y Presidente de la Federación de Estudiantes de la UTE, sede Copiapó. Dirigente del Movimiento de Universitarios Revolucionarios MUI y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR. Fue detenido el 12 de septiembre al interior de la Universidad, llevado al Regimiento donde fue torturado y luego trasladado a la cárcel local. Desde allí fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.










   

Maguindo Castillo Andrade


MAGUINDO CASTILLO ANDRADE.
40 años. Empleado de COBRESAL, Campamento Minero El Salvador. Militante del Partido Socialista. Fue secuestrado el 17 de octubre por miembros de la caravana de la muerte y llevado al Regimiento de Copiapó donde fue torturado y ejecutado en la madrugada del 18 de octubre de 1973. Su cuerpo no fue entregado a sus familiares ni hallado en la fosa clandestina, por lo que se encuentra hasta hoy desaparecido, en situación de secuestro permanente.














   

Manuel Cortázar Hernández
MANUEL CORTÁZAR HER0 años. Estudiante secundario y Presidente del Centro de Alumnos del Liceo de Hombres “José Antonio Carvajal”. Dirigente del Frente de Estudiantes Revolucionarios FER y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR. Fue llamado por bando y estando en clandestinidad decidió entregarse. Fue llevado al Regimiento donde fue torturado y luego trasladado a la cárcel local. Desde allí fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  












Pedro Pérez Flores
PEDRO PÉREZ FLORES.
29 años. Ingeniero en Minas y Profesor de la Escuela de Minas UTE de Copiapó. Interventor de la Planta Minera Elisa de Bordo. Militante y Dirigente del Partido Socialista. Fue detenido el 25 de septiembre en su domicilio por investigaciones y llevado a la cárcel local. Desde allí fue secuestrado y masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  
















Raúl Guardia Olivares    

RAÚL GUARDIA OLIVARES.
23 años. Funcionario Público. Militante del Partido Socialista. Fue detenido y llevado al regimiento de Copiapó, donde estuvo recluido hasta la llegada de Arellano Stark y su comitiva. Fue masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  












Ricardo García Posada
RICARDO GARCÍA POSADA.
43 años. Ingeniero Civil y Economista. Gerente General del Mineral de El Salvador. Militante del Partido Comunista. Se presentó a las autoridades, siendo trasladado a la cárcel de Copiapó. Desde allí fue secuestrado por miembros de la caravana de la muerte y llevado al Regimiento de Copiapó donde fue torturado y ejecutado en la madrugada del 18 de octubre de 1973. Su cuerpo no fue entregado a sus familiares, por lo que se encuentra hasta hoy desaparecido, en situación de secuestro permanente.













 

Winston Cabello Bravo


WINSTON CABELLO BRAVO
38 años. Ingeniero Comercial. Jefe de la Oficina Regional de Planificación ODEPLAN. Militante del Partido Socialista. Fue detenido el 12 de septiembre en la Intendencia y llevado al Regimiento de Copiapó, donde estuvo recluido hasta la llegada de Arellano Stark y su comitiva. Fue masacrado por la Caravana de la Muerte en la madrugada del 17 de octubre de 1973. Su cuerpo mutilado con corvos y cuchillos fue hallado en una fosa común clandestina el 27 de julio de 1990.  











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viernes, 15 de octubre de 2010

Rescate de los 33 mineros y los ejecutados políticos en Copiapó


Rescue May Redeem a Troubled Past for Chilean City


Rescate de redimir a un pasado turbulento de la ciudad chilena

www.nytimes.com/2010/10/15/world/americas/15copiapo.html





Victor Ruiz Caballero for The New York Times
Elizabeth Espejo visits the graves in Copiapó of victims of the Caravan of Death, killed under Gen. Augusto Pinochet in 1973.



The year was 1973, in the weeks after the coup by Gen. Augusto Pinochet that ended the democratically elected government of Salvador Allende. In the predawn hours of Oct. 17, 1973 — 37 years before the mine rescue, almost to the day — military personnel murdered 16 men near here, including some who worked for Chile’s state mining company.

A squad operating under Brig. Gen. Sergio Arellano Stark executed the men using weapons that included military knives called corvos. Altogether, the unit, which came to be called the Caravan of Death, killed more than 70 Chileans suspected of leftist activities that month.

The murders are now etched in the country’s memory, after a judge in Chile charged General Arellano Stark and several other officers with the killings in 1999. The judge later stripped General Pinochet of immunity from prosecution in connection with the murders and indicted him. General Pinochet died in 2006 at the age of 91 while battling humans-rights charges, including some related to the Copiapó killings.

“What was once a place of tragedy is now a place of hope,” said Mark Ensalaco, a human rights scholar who specializes in Chile at the University of Dayton in Ohio. “What a difference a democracy makes.”
For the relatives of those killed by the Caravan of Death, which flew from city to city on Puma helicopters to carry out the killings using powers that General Pinochet given it under martial law, the rescue of the miners this week shows how much Chile has evolved since General Pinochet’s rule ended in 1990.

“The experience with the 33 miners made us relive every moment,” said Angélica Palleras, 56, a photographer whose brother, Alfonso, was murdered here 37 years ago. “Finding them alive and then rescuing them was like finding my brother again.”

Agustín Villarroel, a saltpeter miner affiliated with the Communist Party, was also killed by General Pinochet’s caravan. He was removed from a prison in Tocopilla, in another part of northern Chile, and taken by truck to the hills with dozens of other political prisoners.

Soldiers killed them and dumped their bodies in a mine there. In 1990, with the return of democracy, the government recovered the remains of four of the victims, including those of Mr. Villarroel.

“The mine rescue this week was so similar to how we rescued our relatives,” said his son, Rodolfo Villarroel, 42, a civil servant here in Copiapó. “They were also down a 600-meter-deep open pit. The only difference is that we didn’t use a capsule to lift their remains. We used a bucket for the few bones we could find.”
The scene this week was much more uplifting. Even before all the miners were rescued, crowds of flag-waving, cheering residents gathered in the main plaza of this city, preparing for the moment when the last of the 33 miners reached the surface.

A stage had been set up for musical performances, and the plaza was decorated with lights and colored garlands. Local newspapers reported that Mayor Maglio Cicardini had even promised to declare the 33 miners honorary citizens of the city, where most of them were later hospitalized.

Residents applauded when ambulances carrying the miners passed by on their way to the hospital. Others cheered at the hospital entrance as each miner was brought in.

Classes in public schools in Copiapó were suspended Wednesday because most children and their families stayed up late to watch the rescue operations — though not everyone got a pass.

“My boss wouldn’t give me leave to go to the mine or even go to the hospital to visit my brother today; I saw everything on TV,” María Rojas — the sister of one miner, Pablo Rojas, and a cousin of another, Esteban Rojas — said Wednesday. “I skipped lunch today so I wouldn’t miss anything on TV.”

But the emotional reactions to the rescue still mingled with memories of the massacre, and Chile’s political shifts over the years served as a backdrop.

President Sebastián Piñera, a conservative billionaire, is the first right-wing leader the country has had in the 20 years since General Pinochet left power, and the nation’s past complicates the way he is viewed here.
“March 11, 2010, the right wing is back at the scene of the crime,” reads a line of graffiti on one of Copiapó’s walls, referring to Mr. Piñera’s inauguration date — presumably spray-painted before his popularity was bolstered by the rescue.

Despite the broad admiration here for the handling of the rescue by Mr. Piñera’s government, some here noted that those responsible for the killings in 1973 had not answered for their crime. In 2008, a judge allowed General Arellano Stark, long retired (who is now 89), to go into medical observation instead of starting a six-year prison sentence, after his lawyers argued that he had Alzheimer’s disease.
Relatives of the victims have planned a procession to take place in Copiapó this weekend, making its way from the city’s cathedral to the cemetery.

“It is our historical duty to keep this memory alive,” said Ms. Palleras, the photographer, “and to dishonor the officers responsible for these crimes.”


Pascale Bonnefoy contributed reporting.

 Traducción


Era el año 1973, en las semanas posteriores al golpe de Estado del general Augusto Pinochet que acabó con el gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende. En la madrugada del 17 de octubre de 1973 - 37 años antes del  salvamento en las minas, casi el mismo día - el personal militar asesinó a 16 hombres cerca de aquí, incluyendo algunos que trabajaron para la compañía minera estatal de Chile.

Un equipo de funcionamiento en virtud de Brig. El general Sergio Arellano Stark ejecutató a los hombres con armas que incluían cuchillos, llamados corvos. En total, la unidad, que llegó a ser llamada la Caravana de la Muerte,  mató a más de 70 chilenos sospechosos de actividades de izquierda de ese mes.

Los asesinatos son grabados en la memoria del país, después que un juez en Chile cargos al general Arellano Stark y otros oficiales con los asesinatos en 1999. El juez más tarde despojó de la inmunidad al general Pinochet siendo enjuiciado y acusado en relación con los asesinatos y acusado. El general Pinochet murió en 2006 a la edad de 91, mientras que los seres humanos luchando contra los cargos de los derechos, entre ellos algunos relacionados con los asesinatos de Copiapó.

"Lo que antes era un lugar de la tragedia es ahora un lugar de esperanza", dijo Mark Ensalaco, un estudioso de los derechos humanos en Chile que se especializa en la Universidad de Dayton en Ohio. "¡Qué diferencia hace una democracia."

Para los familiares de los asesinados por la Caravana de la Muerte, que voló de ciudad en ciudad en los helicópteros Puma para llevar a cabo los asesinatos que utilizan potencias de que el general Pinochet, dado bajo la ley marcial, el rescate de los mineros de esta semana muestra la cantidad de Chile ha evolucionado desde el gobierno del general Pinochet terminó en 1990.

"La experiencia con los 33 mineros nos hizo revivir cada momento", dijo Angélica Palleras, de 56 años, un fotógrafo cuyo hermano, Alfonso, fue asesinado hace 37 años. "Encontrar con vida y luego rescatarlos fue como encontrar a mi hermano otra vez."

Agustín Villarroel, un minero del salitre afiliado con el Partido Comunista, también fue asesinado por la caravana del general Pinochet. Él fue removido de una cárcel de Tocopilla, en otra parte del norte de Chile, y llevados en camiones a las montañas con decenas de otros presos políticos.

Los soldados los mataron y arrojaron sus cuerpos en una mina de allí. En 1990, con el retorno de la democracia, el gobierno recuperó los restos de cuatro de las víctimas, incluidas las del Sr. Villarroel.

"El salvamento en las minas de esta semana fue muy similar a cómo rescatamos a nuestros familiares", dijo su hijo, Rodolfo Villarroel, de 42 años, un funcionario aquí en Copiapó. "Ellos también se establece un cielo abierto de 600 metros de profundidad. La única diferencia es que no se hizo uso de una cápsula para levantar sus restos. Se utilizó un cubo para los pocos huesos que encontramos. "

La escena esta semana se eleva mucho más. Incluso antes de que todos los mineros fueron rescatados, multitud de banderas, vítores residentes se reunieron en la plaza principal de esta ciudad, preparándose para el momento en que el último de los 33 mineros llegaron a la superficie.

Una etapa se ha establecido para las actuaciones musicales, y la plaza estaba decorada con luces y guirnaldas de colores. Los periódicos locales informaron que el alcalde Maglio Cicardini había prometido, incluso a declarar los 33 mineros de los ciudadanos de honor de la ciudad, donde la mayoría de ellos fueron hospitalizados después.

Los residentes aplaudieron cuando las ambulancias que transportan a los mineros pasó de camino al hospital. Otros aplaudieron a la entrada del hospital, ya que cada minero se ha presentado allí.

Las clases en las escuelas públicas de Copiapó fueron suspendidas el miércoles porque la mayoría de los niños y sus familias se quedaron hasta tarde para ver las operaciones de rescate - aunque no todo el mundo tiene un pase.

"Mi jefe no me dan permiso para ir a la mina o incluso ir al hospital a visitar a mi hermano hoy en día, lo vi todo en la televisión," María Rojas - la hermana de un minero, Pablo Rojas, y un primo de otro Esteban Rojas - dijo el miércoles. "Me salté el almuerzo de hoy para no perderse nada en la TV."

Pero las reacciones emocionales al rescate todavía se mezclaba con los recuerdos de la masacre, y los cambios políticos de Chile durante los años sirvió como telón de fondo.

Presidente Sebastián Piñera, un multimillonario conservador, es el primer líder de la derecha ha tenido el país en los 20 años desde que el general Pinochet dejó el poder, y el pasado de la nación complica la forma en que se ve aquí.

"11 de marzo de 2010, la derecha ha vuelto a la escena del crimen", se lee una línea de graffiti en una de las paredes de Copiapó, refiriéndose a la fecha de inauguración del Sr. Piñera - supuestamente pintadas antes de que su popularidad se vio reforzado por el rescate .

A pesar de la admiración amplia aquí para el manejo del rescate por el gobierno de Piñera, algunos de los presentes señaló que los responsables de los asesinatos en 1973 no había respondido por sus crímenes. En 2008, un juez permitió que el general Arellano Stark, a lo largo jubilado (que ahora tiene 89), para entrar en observación médica en lugar de iniciar una pena de prisión de seis años, después que sus abogados alegaron que tenían enfermedad de Alzheimer.

Los familiares de las víctimas han previsto una procesión que tendrá lugar en Copiapó, este fin de semana, haciendo su camino de la catedral de la ciudad hasta el cementerio.

"Es nuestro deber histórico para mantener la memoria viva", dijo Palleras, el fotógrafo, "y deshonrar a los funcionarios responsables de estos crímenes".

Pascale Bonnefoy contribuyó presentación de informes.



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jueves, 26 de agosto de 2010

Regimiento de Infantería Motorizada No 23 "Copiapó"

(Actual Regimiento “Capitán Rafael Torreblanca”)
III Región
    
            El Regimiento de Infantería Motorizada Nº 23 "Copiapó", ubicado en Los Carrera s/n, lote 1, funcionó desde 1973 hasta 1975 como recinto de detención y tortura. Allí se realizaban los interrogatorios a los detenidos, incluyendo a personas que permanecían detenidas en otros recintos, como la Cárcel de Copiapó. Los prisioneros eran encarcelados en calabozos húmedos, en piezas de dimensiones mínimas (más corta y angosta que un escritorio, refiere un detenido); otros señalan que fueron aislados en carpas militares individuales fuera del comedor de los conscriptos y encerrados en una especie de barracón. Desde estos lugares se les llevaba a un segundo piso del edificio del regimiento, donde eran interrogados y sometidos a torturas. Allí funcionaban la Fiscalía Militar, la enfermería y una sala de torturas. Los ex prisioneros señalaron que eran constantemente maltratados, amenazados y escasamente alimentados. Los que no estaban aislados eran obligados a hacer trabajos forzados. Se denuncia la aplicación de diversas torturas, como golpes, colgamientos, cortes con yataganes, aplicación de electricidad, posiciones forzadas durante horas, simulacro de fusilamiento y vejación y violación sexual. Los testimonios denuncian que a las personas detenidas por la DINA, que se encontraban dentro del regimiento, se las mantenía aisladas en la celda conocida como el chucho, habitualmente sucia, donde se les impedía dormir y se les privaba de alimentos y agua. En los relatos se menciona que el SIM también operó en ese regimiento. La DINA utilizó además el Predio Agrícola del Regimiento hasta 1976, como recinto de detención. Allí los prisioneros eran encerrados en un galpón de adobe en malas condiciones que había sido caballeriza; asimismo, la Cárcel Vieja también fue usada para estos efectos.
El Regimiento de Infantería Motorizada Nº 23, Copiapó esta también estrechamente relacionado con el asesinato, el 17 de octubre de 1973, de 13 personas presos politicos de la región: Winston Dwight Cabello Bravo (28 años), Agapito del Carmen Carvajal González (32 años), Fernando Carvajal Gonzalez (30 años), Manuel Roberto Cortazar Hernandez  (20 años), Alfonso Ambrosio Gamboa Farias (35 años), Raúl del Carmen Guardia Olivares (23 años), Raúl Leopoldo de Jesús Larravide Lopez (21 años), Edwin Ricardo Mancilla Hess (21 años), Adolfo Mario Palleras Norambuena (27 años), Jaime Iván Sierra Castillo (27 años), Atilio Ernesto Ugarte Gutierrez (24 años), Néstor Leonello Vicenti Cartagena (33 años), Pedro Emilio Pérez Flores (29 años). Sus cuerpos estuvieron desaparecidos hasta 31 de julio de 1990. De acuerdo a la “versión oficial”, todos ellos habrían muerto durante un supuesto “intento de fuga”. Sin embargo la Comisión Rettig rechaza la versión oficial y estableció que en el estado en que se encontraban los restos al ser exhumados, indica que estas personas fueron ejecutadas en circunstancias que se hallaban bajo el total control y a merced de los efectivos militares lo que resulta absolutamente inconsistente con la versión oficial.  Los restos de varios de ellos se encontraron mutilados, sin impactos de bala y con evidentes signos de corte con arma blanca. 

Testimonios: [Preso político detenido en septiembre de 1973] “...Fui llevado al cuartel del regimiento. En ese recinto me ataron los pies con las manos, por detrás. Luego me ataron un cordel desde los pies a la boca abierta y, mediante un lazo tiraban el cordel, haciéndome doblar la espalda y la cabeza hacia atrás, hasta extremos insoportables y muy dolorosos. A continuación, estando atado en la forma descrita, me colgaron de un árbol y fui pateado y golpeado con una metralleta, hasta aturdirme...”
 [Preso político detenido en noviembre de 1975] “...a continuación trasladado al Regimiento de Copiapó (vendado), torturándome por largos días y noches con breves intervalos, con golpes de puño, patadas, corriente en múltiples partes del cuerpo (desnudo), golpes en los oídos con ambas manos (teléfono), permanecía por largas horas de pie; mojado, golpeado, etc., a fin de impedir el sueño...”

Criminales y Cómplices
Teniente Coronel Arturo Alvarez Sgolia (comandante del Regimiento "Copiapó", Jefe de la Zona en Estado de Emergencia e Intendente de Atacama); Capitán Patricio Roman (Ejército); Carlos Scarate (Ejército; alias “el rucio”)
  
Fuente de Información: Informe Rettig; Informe Valech;

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